Cómo saber las cookies que utiliza mi web y cuáles son sus beneficios

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Seguro que has oído hablar incontables veces de la necesidad de tener un aviso de cookies en la web, pero ¿por dónde empezar? ¿Cómo saber qué cookies usa mi web? ¿Cuáles son los tipos de cookies que existen y para qué sirven?

El aviso de cookies es un aspecto legal importante de nuestro sitio que no se nos debe olvidar porque tiene que ver con la política de protección de datos. No solicitar al usuario que dé consentimiento de su uso puede traernos problemas legales. Por eso te contaré por qué para mí es importante saber qué cookies usa mi web y qué es lo que hay que hacer para evitar multas

Vale, sé que no es un planazo ponerte a leer la política de cookies de cada sitio al que accedes. Pero voy a intentar hacerlo lo más ameno y sencillo posible. Luego me cuentas si lo he conseguido.

¿Qué son las cookies de mi web?

¿Cuántas veces entramos a una web y nos aparece el típico cartel (con un texto más o menos creativo) explicando que tenemos que aceptar las cookies para continuar la navegación? Y lo hacemos sin chistar. Pero, ¿quién se lee la política de cookies antes de aceptar? Es más, ¿quién sabe con exactitud qué son las cookies que aceptamos? Descuida, que no son virus, ni spam, ni gusanos informáticos.

Las cookies son archivos muy pequeños que se envían desde el sitio web al caché del navegador del usuario y que contienen información básica, datos acerca de nuestras acciones que serán utilizados en las siguientes visitas.

En algunos casos son muy útiles, ya que se encargan de almacenar la información con la que llenamos un formulario, o ciertas preferencias, mejorando la experiencia de navegación. En los e-commerces, por ejemplo, existen unas cookies temporales que se encargan de crear nuestro carrito de compra.

Por otro lado, también son útiles para el propietario del sitio, ya que permiten conocer una serie de aspectos de navegación, como el tipo de dispositivo desde el que se accede, datos sobre preferencias del usuario o la duración de la sesión. No todas las cookies son iguales ni permanecen en el caché la misma cantidad de tiempo.

¿Cuáles son los beneficios de tener cookies en mi web?

Bueno, los beneficios son varios. Las cookies me ayudan a enterarme de cosas como cuál es la preferencia de lenguaje de mis usuarios y así saber si me conviene hacer una web en varios idiomas. También me otorgan datos sobre las visitas web y colaboran para que el portal funcione de forma correcta. A ti, como internauta, te ahorran tener que iniciar sesión cada vez que visitas el sitio y te permiten realizar acciones interactivas como compartir contenido de la web en redes sociales. Además, me sirven para identificar si hace falta adaptar mi sitio para que sea responsive y conocer las preferencias del usuario para poder crear el contenido adecuado. 

Todo esto es posible porque existen distintos tipos de cookies que tienen propósitos específicos.

Cómo se clasifican las cookies en mi web (y en todas)

Según el plazo:

  • Cookies de sesión: aquellas que, por ejemplo, permiten que la web ‘‘recuerde’’ los artículos que añadimos al carrito de compra. Son temporales y se eliminan una vez que se cierra la sesión.
  • Cookies persistentes: se almacenan en el terminal del usuario, por un lapso mucho más largo. Podrían ser eternas, pero la ley estipula que deben eliminarse después de un período de tiempo. Facilitan el control de las preferencias evitando tener que repetir ciertos parámetros cada vez que se accede al sitio.

Según su finalidad:

  • Cookies técnicas: son aquellas imprescindibles para el correcto funcionamiento de mi portal web y la utilización de las diferentes posibilidades y servicios que ofrece.
  • Cookies de personalización: permiten al usuario personalizar algunas características de las opciones generales de la web. Por ejemplo, el idioma o la configuración regional.
  • Cookies analíticas: son las encargadas de crear perfiles de navegación y conocer las preferencias del usuario para así poder mejorar y adecuar la oferta de productos o servicios.
  • Cookies publicitarias: son las que (bien tratadas) permiten la gestión de los espacios publicitarios basándose en criterios concretos como la frecuencia de acceso, el contenido visitado u otras preferencias.

¿Cómo saber las cookies que utiliza mi web?

Saber qué cookies usa mi web (o cualquier sitio) es mucho más fácil de lo que parece

El primer paso es entrar desde tu navegador, generalmente Google Chrome, a tu sitio web. Una vez allí deberás clicar con el botón derecho en el fondo de la web y seleccionar ‘‘inspeccionar’’.

Verás que aparece una nueva ventana sobre la que tendrás que pulsar en la palabra ‘‘application’’.

En el listado de la izquierda haz clic en ‘‘cookies’’ y ¡listo! Ahí las tienes.

¿Qué es y cómo poner un aviso de cookies en mi web?

Por razones de protección de la información, la Agencia Española de Protección de Datos regula el uso de cookies y vigila que se cumpla la normativa vigente. Las empresas que no lo informen de forma clara pueden ser sancionadas por esta entidad; por eso es importante que te preguntes, ¿cómo poner política de cookies en mi web? ¿Siempre es necesario?

Bueno, esto dependerá de algunos factores que se contemplan en la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico. Sin embargo, son muy pocos los casos en los que no hay que hacerlo, sobre todo porque la mayoría, sin importar de qué trate el portal, utilizarán Google Analytics o tendrán un botón de ‘‘compartir’’ en redes sociales.

¿Dónde y cómo poner política de cookies en mi web?

Lo primero es colocar un aviso de cookies en un espacio visible de la web, que además tenga un botón que lleve al lugar donde describes qué cookies utiliza tu web y para qué sirven. Es conveniente que las políticas estén en una página exclusiva para ese fin y la sitúes en una zona discreta del sitio, por ejemplo, el footer.

Para instalar el aviso puedes descargar un plugin como GDPR cookie compliance que se personaliza siguiendo los pasos que él mismo te indica. Además te permite configurar el tiempo en que el usuario no tenga que volver a aceptar estas condiciones a menos que cambies alguna.

¿Por qué tengo que poner una política de cookies para mi web?

Es simple, mejor el remedio que la enfermedad y créeme que te puedes ahorra un buen quebradero de cabeza (y de bolsillo). Las sanciones oscilan entre los 30.000 y los 150.000 euros.

Mejor prevenir que curar

Mira, la verdad que yo no querría pagar semejante suma solamente por no preguntarme cómo saber qué cookies usa mi web o hacer el trabajo de crear la página con sus políticas de uso.

Además, estas sabrosas galletas tienen mucho más provecho del que la mayoría cree. Son necesarias y, en algunos casos, imprescindibles para el funcionamiento del sitio. Así que prefiero poner el aviso de cookies en mi web y manejarme con libertad y consentimiento, porque siempre es mejor prevenir que curar. Te aconsejo que hagas lo mismo.

¿Sigues teniendo dudas sobre el tema? Cuéntame y las resolvemos en comentarios.

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