7 claves efectivas para aumentar las ventas de tu página web

Consigue más y mejores ventas para tu negocio online aplicando estas 7 claves probadas.

Partes de una página web

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Orden, claridad y estrategia para mejorar la experiencia de tu cliente

El diseño web muchas veces me recuerda a esos juegos de construcción que de pequeña me encantaban; vas juntando las diferentes partes de una página web, enlazando y creando una estructura exclusiva que cumpla su cometido. Cuando jugaba a los castillos, el objetivo era defenderse de las invasiones. Ahora que ya no juego con ellos–pero me lo paso igual de bien con las webs– el propósito de mis clientes suele ser vender.

Podría seguir hablando de Legos, pero imagino que te interesa más saber cómo estructurar una página web para optimizarla y vender más. 

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Diferencia entre partes de una página web y estructura de un sitio web

Antes de empezar, es necesario hacer una aclaración que suele prestarse a confusión. Para abordar este artículo, hay que diferenciar entre el significado del sitio web y la página web.

Solemos usarlos –de manera errónea– indistintamente, pero son conceptos diferentes. Un sitio web es un conjunto de páginas unidas bajo un mismo dominio. En mi caso, www.beatrizcalvo.com es mi sitio web, que se compone de diferentes páginas como el servicio de Diseño Web, el Porfolio o el Blog, entre otros.

En este artículo vamos a analizar la composición, no solo de una página, sino de las diferentes partes de un sitio web.

Estructura de un sitio web de marca personal

Un sitio web de marca personal tiene que servir para algo. Para algo más que para ser bonito me refiero. Y eso se esconde en las entrañas de la web, es lo que no se ve y a la vez lo más importante: el objetivo y la estrategia.

Y aquí entra en escena la estructura, esa relación interna que se va tejiendo entre las páginas para crear una arquitectura coherente con lo que se quiere conseguir, fácil de usar y que ofrezca la mejor experiencia al usuario.

Veamos las principales partes que componen una web clásica:

La Home. O también conocida como la página de inicio. Es, para que nos entendamos, el escaparate, ahí donde vamos a presentar el negocio y el resto de la web, y a comunicar la propuesta de valor. Es la página más visitada, la entrada natural para toda búsqueda directa a la web.

Sobre mí/nosotros. ¿Sabías que esta página es la segunda que más interés recibe? Y es que nuestra parte cotilla nos puede y queremos saber quién está detrás del negocio y a quién le vamos a comprar. Permite humanizar y conectar a nivel más personal con el cliente.

Servicios generales. Es una página de ventas que recoge los servicios que vendes de manera descriptiva, ofreciendo información concreta sobre los beneficios y las características.

Contacto. Es probable que al final de cada página web añadas un cuestionario, pero también es aconsejable poner una pestaña en el menú principal que lleve directamente a un espacio donde invites a contactar. Es el paso decisivo, por lo que debe ser claro, conciso y dar todas las facilidades posibles.

Blog. Tener un blog puede ser una excelente estrategia de posicionamiento orgánico, y en ese caso, hay que incluirlo en la estructura de la web

Enlazado interno en la estructura de la web

La organización de estas diferentes piezas se construye a través del enlazado interno y del menú principal.

Lo primero es identificar el objetivo de la web. Es decir, qué nos interesa que haga el usuario al navegar por nuestra pequeña casa virtual. El interlinking nos ayuda a guiarle en esa dirección, apuntando, por ejemplo, al Blog de la web o al recurso gratuito que ofreces. 

Lo segundo es identificar cuáles son las páginas más importantes que queremos introducir en el menú. En un sitio web pequeño, como suele ser el de una marca personal, los apartados imprescindibles son los que hemos mencionado anteriormente. Pero, en función de tu estructura de negocio, puedes poner otros, como los testimonios, productos recomendados, tu curso, etc. 

Sobre el diseño web no hay nada escrito, y lo más importante no es que sea como el resto de webs, sino que tenga sentido y coherencia con lo que quieres conseguir en tu negocio.

En cualquier caso, te recomiendo que todas las páginas no estén a más de dos o tres clics de distancia de la Home.

Qué contiene cada parte de una página web

Ya tenemos la estructura más o menos clara. Ahora veamos que tenemos que poner en cada página web. 

De manera esquemática se divide en tres partes. La cabecera, el cuerpo y el pie de página.

La cabecera

Es la parte superior de la página web y los elementos principales que tiene que tener son el menú y el logo. Puedes añadir, como en mi caso, alguna función extra como las redes sociales. 

En cuanto al diseño de este elemento, hay diferentes opciones: dejarlo estático, hacerlo desaparecer o minimizarlo cuando haya movimiento. Lo recomendable es que, en cualquier página aparezca el menú para facilitar la movilidad en la web del usuario.

Pero existen algunas excepciones. Es el caso, por ejemplo, de una página de ventas. Cuando entras en ella, el menú desaparece por completo y el único camino que te queda es hacer scroll hacia abajo. Es una táctica para evitar las distracciones y aumentar las posibilidades de venta. Fíjate la próxima vez que entres en una.

Otro tema a tener en cuenta es el título de cada apartado. Importantísimo que se entienda bien dónde llevas a la persona. ¿Tú querrías entrar en una tienda si no sabes lo que vende? Esto es lo mismo. Si vendes páginas web no pongas, Herramienta de transformación, nadie sabe qué quiere decir y perderás visitas.

En el cuerpo 

El cuerpo de una página viene a ser el contenido personalizado que ofrecemos. Hablamos de una combinación de texto, imágenes (o videos) y llamadas a la acción que enlazan con otras páginas. 

En esta imagen puedes ver una sección del cuerpo de mi página de inicio donde aparecen los tres elementos.

El pie de página

Por último, no nos olvidamos del footer o pie de página. Suele repetirse a lo largo de todo el sitio web y ahí añadimos el copywright, los textos de privacidad y algunas opciones para seguir navegando por la web, que van a gusto de cada uno. Puedes poner las redes sociales, enlaces a otras páginas o un menú simplificado.

Aquí terminamos el repaso de la construcción de tu castillo Lego personalizado de la estructura y las partes de tu página web. Recuerda que lo más importante es la usabilidad, eso que ayuda a que cualquier persona –piensa en tus padres o tus abuelos– sea capaz de comprar en Amazon en dos clics sin perderse.

¿Conseguirías lo mismo con tu web?

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